La Marcha del Orgullo llegó al Congreso con el ataque a mujeres trans como eje

La 35° Marcha del Orgullo arrancó a las 14 desde avenida Belgrano y Lima y avanzó por el centro porteño con carrozas, banderas y una multitud que volvió a copar la calle. El recorrido no fue el habitual: terminó frente al Congreso y no en Plaza de Mayo.
La fecha había quedado en suspenso por la llegada del papa León XIV al país. El Gobierno porteño planteó postergarla por el operativo de seguridad y finalmente se acordó sostener el 7 de noviembre, con un trazado distinto al de otras ediciones.
El ataque de la noche del domingo 1° de noviembre en los Bosques de Palermo se metió en la marcha. Un grupo de jóvenes, muchos en bicicleta, agredió a mujeres trans con palos, piedras y conos de tránsito. María Rachid, presidenta de la Federación Argentina LGBT+, denunció que fueron más de cien personas y que la agresión habría sido organizada. La Justicia abrió una investigación de oficio y busca testigos.
«Hoy vine con enojo por lo que pasó con las chicas trans», dice Rosa (21), que llegó desde Zárate con su hermano Uriel Blanco (23) y una bandera del orgullo sobre los hombros. Es la primera vez que acompaña a Uriel a la marcha porteña. Entre la multitud se escucharon consignas como «Basta de transfobia».
José María Di Bello (58) caminó la marcha vestido de blanco, con túnica papal y un cartel que decía «Todos todas todes». Se casó en 2009 con Alex Freyre, la primera pareja gay en hacerlo en Latinoamérica, un año antes del matrimonio igualitario. Sobre la coincidencia con la visita papal dijo que fue «la excusa que quisieron utilizar para correr la fecha» y reclamó a León XIV gestos más firmes hacia la comunidad, como los que tuvo Francisco.
El cierre musical quedó a cargo de María Becerra frente al Congreso. La Joaqui se presenta en el escenario de Lima y Avenida de Mayo, y también están confirmados Six Sex, K4OS, Roze, Tita Print y Martín Cirio. Lali, ícono de la convocatoria, suena en los parlantes y se multiplica en stickers, remeras y carteles.
Fuente: Clarín







