Motín en la Alcaidía 1: presos tomaron de rehén a un policía y piden mejores condiciones

Un conflicto entre internos en una celda de la Alcaidía 1 de la Ciudad, en Lavalle al 400, derivó esta tarde en un motín con un policía retenido como rehén. La situación se dio por resuelta cerca de las 17.30, cuando se confirmó la liberación del efectivo. Intervinieron personal policial, el SAME y Bomberos. Las primeras versiones hablaban de un episodio aislado y sin riesgo de fuga.
Desde las 15 empezaron a circular videos grabados por los propios detenidos dentro de la dependencia. En las imágenes se ve al uniformado sentado en una cama improvisada, rodeado de presos, mientras quien filma recorre la celda y exige que se haga presente un fiscal. En otra grabación, el mismo interno enfoca al policía y lo exhibe a cámara, y después muestra un televisor donde él y sus compañeros seguían la cobertura periodística del hecho.
Uno de los reclusos habló por teléfono con LN+ durante el motín. Dijo que en el lugar hay 31 personas y enumeró los reclamos: falta de comida en buen estado, ausencia de duchas y de baños en condiciones. Sobre el efectivo retenido aseguró que estaba bien y que le estaban dando agua. Después pasó el teléfono al propio policía, que se limitó a decir que estaba bien y que no haría más declaraciones. Otro interno cerró: “No queremos beneficios. Estamos pidiendo por nuestros derechos”.
La pareja de uno de los detenidos relató a la prensa que el conflicto arrancó por la negativa al traslado a Marcos Paz y que en la celda había seis personas. Contó que su pareja le avisó que se venía un motín y que él no pensaba sumarse, y que no lograba comunicarse con la alcaidía.
La investigación por los incidentes y por la toma del rehén quedó a cargo de Marco Juliano Zunino, auxiliar fiscal de la Unidad de Flagrancia Este del Ministerio Público Fiscal porteño.
No es el primer episodio de este tipo en dependencias de la Ciudad. El 25 de mayo, unos 73 detenidos alojados en la Comisaría Vecinal 3 de Balvanera se resistieron a una requisa y provocaron disturbios con quema de colchones, disparos y uso de gas pimienta; tres policías y cuatro internos terminaron internados por inhalación de monóxido de carbono. Esa misma comisaría ya había tenido una revuelta en marzo de 2022, cuando 22 presos reclamaron el traslado a cárceles federales en medio de la discusión por la superpoblación de las alcaidías.
Fuente: La Nación







