Ropero: ‘Es una carencia democrática brutal’ que El intermedio siga fuera del Congreso

Andrea Ropero (Binaced, Huesca, 43 años) hace las preguntas políticas en la calle porque no la acreditan en el Congreso de los Diputados. La reportera de El intermedio lo planteó así en una entrevista con El País: mientras programas de humor y actualidad como el suyo quedan fuera del recinto después de dos décadas, agitadores ultras sí tuvieron acceso durante años.
El caso que mencionó es el de Vito Quiles, expulsado del Congreso. «Me alegra enormemente que le hayan expulsado», dijo Ropero, que cuestionó el argumento de que un programa de humor no puede cubrir la actividad parlamentaria: «¿Qué información hace Vito Quiles?». Para la periodista, mantener a El intermedio sin acreditación constituye una falta democrática de peso.
Su método frente a los políticos consiste en repreguntar hasta que se les ven las costuras del argumentario y marcarles cuando sueltan un dato falso. Frente a los activistas ultras no pide censura sino pedagogía: sostiene que su tarea es generar bulos y que la del periodismo es desmontarlos. En redes la tiene bloqueada, contó, porque cada tanto le lanzan encima a su tropa.
El hostigamiento también ocurrió en la calle. Un hombre la insultó a plena luz del día delante de sus hijos, un episodio que le dolió por el chico. Lo atribuyó a la crispación y a que algunos dirigentes hayan normalizado el insulto. En otro caso denunció a un acosador que le anunciaba que iba a aparecer muerta: hubo condena con orden de alejamiento, aunque después el hombre siguió acosando a otras periodistas.
Ropero recordó el reportaje sobre Maricarmen, el primer desahucio mostrado desde adentro. Criticó la criminalización que sufrió la mujer, a la que se puso en duda por su color político. Cuando murió, la periodista lloró. «Los desahucios matan y a ella la mató», afirmó, y describió la escena de 14 antidisturbios llevándose a una señora en silla de ruedas con su vida reducida a cuatro prendas y unas pastillas en el bolso.
Sobre el veto de Vox a las ayudas al cine en Castilla y León, consideró que pone en riesgo la libertad de expresión y la viabilidad democrática. Antes había presentado laSexta noche junto a su marido, Iñaki López, y definió su rutina familiar como una vida de barrio, lejos de las alfombras rojas. Con El Gran Wyoming, dijo, se va cada noche a casa con una sonrisa.
Fuente: El País







