“Rápidos y furiosos 9”, la película de los 20 años de la saga, es lo más visto en Netflix

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Una secuela con un gran elenco y toda la espectacularidad de las historias de acción más populares.

«Rápidos y furiosos 9» introduce a John Cena en la saga de acción como el hermano menor del personaje de Vin Diesel. (Créditos: Netflix)

Veinte años pasaron desde el estreno de Rápidos y furiosos. A pesar del éxito inicial, nadie hubiera pensado que aquel comienzo multiplicaría su suceso comercial, que mejoraría en calidad de forma notable y que los elencos serían cada vez más descomunales, incluyendo no solo héroes de acción, sino también varios ganadores del Oscar. La película con la que se conmemoró el vigésimo aniversario de la serie cinematográfica ahora está disponible en Netflix.

Sin duda, es una saga rara. Su verdadero esplendor empezó con la quinta entrega en el año 2011. Aquel film fundó de nuevo la franquicia al pasar de ser un film exclusivamente centrado en los autos para convertirse en una gigantesca producción de aventuras donde absolutamente todo era posible. La alegría de ese renacimiento duró hasta el octavo film, sumando actores como Dwayne JohnsonJason StathamHelen MirrenKurt Russell y Charlize Theron. La novena parte es el cierre de la segunda década y el momento de comenzar a cerrar todo. No por nada, luego de este largometraje se armó el final de la franquicia.

La ausencia de Paul Walker y otros actores clave se siente profundamente. (Créditos: Universal Pictures)

Cualquier excusa es buena para ver autos y todo tipo de medios de locomoción llevados a su máxima potencia. Sin embargo, hay algunos ruidos en el sistema esta vez. Se extraña la simpatía de Johnson y Statham, quienes no por nada han tenido su propia película. Y ahora sí, la falta de Paul Walker ya es notoria y su vacío duele. No hay nada que reemplace todo ese carisma perdido en estos tres actores que acá no participan.

Hay regresos y cameos que mejor no delatar, pero empieza a verse demasiado forzado todo. Tampoco hay un humor genuinamente gracioso, solo algunos chistes. Tal vez el problema es que la maquinaria de acción cede espacio al drama y ese drama entra por la ventana sin demasiada justificación. Un sinfín de flashbacks duermen el ritmo en varios momentos, lo que para esta saga es un pecado mortal.

Celebrando dos décadas de éxito, la saga «Rápidos y furiosos» sigue sorprendiendo con su evolución y elenco estelar. (Créditos: Universal Pictures)

Toretto (Vin Diesel) busca llevar una vida tranquila con su familia, pero no nos sentamos a ver una película de Rápidos y furiosos para ver vidas tranquilas. En esta ocasión, la amenaza proviene del pasado de Dominic y no tendrá opción que enfrentarse con esos fantasmas que ahora son una realidad tangible. Para Toretto, lo más importante es la familia y él hará todo lo que sea necesario para salvarlos. La trama de intriga internacional incluye a uno de los asesinos más peligrosos y, claro, mejor conductor a los que el equipo Toretto se ha enfrentado. Este peligro inminente es, además, el hermano desaparecido de Dom, Jakob (John Cena).

Aunque estas producciones son consideradas, erróneamente, solo pura acción, es el guion lo que falla. Tantas piruetas da este título en el aire para justificar su historia y tanto intenta construir personajes nuevos que se le van casi dos horas y media con solo tres escenas importantes de acción. La primera anuncia un alto nivel de delirio, lo que no está mal. La segunda tiene menos coherencia de lo tolerable y recién la tercera, cuya inverosimilitud busca ir más allá de todo lo conocido, termina teniendo la gracia y la emoción que caracterizó a la narrativa. Si las cuatro películas que iban de la 5 a la 8 eran verdaderamente buenas, acá hay que insistir en que solo el último tercio está a la altura de esas aventuras alocadas e inverosímiles.

A pesar de algunos tropiezos, «F9» mantiene su esencia en su vigésimo aniversario. (Créditos: Universal Pictures)

Demasiado tiempo esperando por esos momentos de acción y muchos elementos que distraen. No hay forma de que nos bajemos de la saga hasta que termine, eso debe quedar bien claro. Pero además de los actores ausentes, también se siente la falta del guionista Chris Morgan, presente en casi toda la historia, incluyendo los mejores films. Un paso por detrás de sus predecesoras, pero siempre dándole a los espectadores el espíritu de la franquicia que ya ha cumplido 20 años.