¿Puede Usarse el Documento Digital para Votar en las Elecciones 2023?

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Fuente: Clarín ​

Elecciones del 26 de octubre: ¿Es posible votar con documento digital?

En un contexto de renovación legislativa, donde se renuevan 24 senadores y 127 diputados, surge una pregunta clave para los votantes: ¿puede utilizarse el documento digital para ejercer el derecho al sufragio? La validez de distintos tipos de documentos es crucial para asegurar la participación ciudadana.

Documentos válidos para las elecciones

En vísperas de unas elecciones decisivas para la renovación de 24 senadores y 127 diputados, se presenta la inevitable cuestión de la identificación de los votantes. Actualmente, los ciudadanos tienen diversas formas de documento, como las tradicionales cédulas y los más modernos formatos digitales, debido a la evolución tecnológica y la digitalización de procesos administrativos.

Las autoridades electorales han sido claras en cuanto a los documentos válidos. Según el organismo responsable, los votantes deben presentar un documento en buen estado, pudiendo ser la Libreta Cívica, la Libreta de Enrolamiento, el DNI cédula (Libreta Verde o Bordó) o el nuevo DNI tarjeta. Estos continúan siendo, hasta el momento, los formatos aceptados para validar la identidad en los centros de votación.

Limitaciones del documento digital

A pesar del avance hacia la digitalización, el documento digital, una solución tecnológica para facilitar procesos diarios, aún no está contemplado como opción válida para emitir el voto en estas elecciones. La razón principal es, según los expertos, la necesidad de contar con un sistema que garantice la seguridad y la autenticidad en el proceso electoral, asegurando así la transparencia y evitando riesgos de suplantación de identidad.

Representantes de la Cámara Nacional Electoral han expresado en repetidas ocasiones la importancia de priorizar la invulnerabilidad del voto. «Es fundamental que el proceso electoral se desarrolle sobre la base de documentos físicos, al menos en el corto plazo, debido a la logística de fiscalización», indicó un funcionario del organismo electoral.

La importancia de un sistema seguro

La confianza en el sistema electoral es un pilar fundamental para la democracia. Los ciudadanos deben sentirse seguros de que su voto es contado de manera justa, lo que implica que el sistema de identificación de votantes debe ser prácticamente infalible. La introducción de documentos digitales plantea un desafío adicional en términos de ciberseguridad y de infraestructura necesaria para integrar estos documentos en el proceso electoral.

Mientras que en otras áreas del gobierno la digitalización ha visto un ascenso significativo, como son los trámites administrativos online, el área electoral se mueve con cautela. Esto se debe a que el riesgo de manipulación o de ciberataques podría comprometer gravemente la integridad de las elecciones.

Desafíos y futuro de la digitalización electoral

A futuro, la incorporación de documentos digitales para votar podría ser una realidad, siempre y cuando se desarrollen las tecnologías y protocolos adecuados. Los expertos coinciden en que es necesario implementar pilotos y pruebas que permitan adaptar y asegurar el uso de nuevas tecnologías en el entorno electoral.

En algunas partes del mundo, países como Estonia han sido pioneros en la integración de sistemas digitales para procesos electorales, aunque acompañados de un robusto marco tecnológico y legal que respalda la seguridad del sistema.

«Lograr un modelo híbrido que combine seguridad y tecnología podría ser el objetivo definitivo», manifestó un especialista en tecnologías de la información. Sin embargo, en la actualidad, para el país resulta prioritario asegurar la transparencia y el orden del proceso mediante instrumentos tangibles ya establecidos.

En definitiva, mientras el país avanza hacia más reformas digitales, el componente físico y tradicional de identificación sigue siendo esencial para estas elecciones. La implementación del documento digital para votar requerirá de un desarrollo tecnológico y normativo que garantice la confianza y la veracidad del voto, un paso que todavía está en el horizonte.