Evangélicos respaldan reducción de la imputabilidad en Argentina: una medida con matices
La Alianza de Iglesias Cristianas de la República Argentina apoya la reducción de la edad de imputabilidad, considerándola una «medida de protección excepcional». Sin embargo, advierte que, sin acciones complementarias, esta medida será insuficiente para resolver el problema de fondo.
Contexto del debate sobre la baja de la imputabilidad
En el marco de un debate legal y social, surge una diferencia de posturas entre la Iglesia católica y el movimiento evangélico en Argentina respecto a la reducción de la imputabilidad penal. El proyecto de ley propone disminuir la edad a la cual los jóvenes pueden ser considerados responsables penalmente, generando amplia discusión entre diversos sectores de la sociedad argentina.
La Iglesia católica ha manifestado su preocupación ante esta propuesta, señalando los riesgos de criminalizar a los menores sin atacar las causas subyacentes de la delincuencia juvenil. En contraste, la Alianza de Iglesias Cristianas de la República Argentina respalda la iniciativa, aunque introduce importantes reservas sobre su implementación.
La postura de los evangélicos
La Alianza evangélica sostiene que la reducción de la imputabilidad podría ser una «medida de protección excepcional» que permita abordar casos de delincuencia juvenil con la seriedad necesaria. No obstante, alerta que la mera reducción de la edad legal no es una solución mágica. «Es fundamental que esta medida sea acompañada por políticas públicas orientadas a prevenir y solucionar los factores sociales que llevan a los jóvenes al delito», afirman desde la alianza.
En este sentido, el portavoz del consejo evangélico puntualiza: «No se trata solo de juzgar a un joven con la rigidez de una condena penal. Si no abordamos la desigualdad, la falta de oportunidades y la exclusión social, cualquier cambio legal será insuficiente».
Políticas públicas como eje central
Para los líderes evangélicos, el foco debe estar puesto en políticas integrales que incluyan educación, inclusión laboral y apoyo psicológico para los jóvenes vulnerables. Consideran que la responsabilidad penal debe ser el último recurso, no la solución primordial.
Uno de los problemas más críticos que identifican es la falta de redes de contención para la juventud en riesgo. «Se necesitan programas efectivos que trabajen desde la prevención, promoviendo la integración de estos jóvenes en sus comunidades para alejarlos de caminos delictivos», subraya un asesor de la alianza evangélica.
Impacto social y futuro del proyecto
Con las posturas encontradas entre los principales referentes religiosos del país, el debate sobre la reducción de la imputabilidad toma un cariz no solo legal, sino también ético y moral en Argentina. La tensión entre la necesidad de seguridad y la obligación de ofrecer una segunda oportunidad a los jóvenes en conflicto con la ley es un tema central.
Carlos, un experto en justicia juvenil, señala: «La clave será cómo el Estado implemente estas reformas dentro de un marco de justicia social. Las leyes deben estar al servicio de la comunidad y no simplemente castigar sin ofrecer oportunidades de redención.»
Como conclusión, el apoyo evangélico a la ley de reducción de la imputabilidad, matizado por una exigencia de políticas de desarrollo social, refleja un enfoque equilibrado entre la protección legal y la prevención social. Este enfoque invita a la reflexión sobre la importancia de un modelo de justicia que no solo se centre en la penalización, sino también en el resurgimiento de jóvenes con un futuro promisorio en la sociedad.

















