El preso que se niega a salir de Devoto

Guillermo Álvarez, «el Concheto», fue llevado el 11 de octubre a Marcos Paz, pero dos órdenes judiciales lo devolvieron.
Está aislado en el Hospital Penitenciario Central y en Devoto quedan 74 internos, que esperan la visita del Papa.
Lleva 30 años preso por tres asesinatos de 1996 y otro en 1998; los peritos rechazan su libertad condicional.
Su destino probable es Ezeiza, en un pabellón de alto perfil con los presos de máxima peligrosidad del país.
Fuente: Clarín







