Investigadora del Conicet en Mar del Plata Recibe Premio por Innovadores Cultivos Resistentes al Calor
Gabriela Pagnussat, destacada bióloga del Conicet en Mar del Plata, ha sido galardonada con el prestigioso premio L’Oréal-UNESCO «Por las mujeres en la ciencia». Su innovador trabajo en la modificación genética de cultivos apunta a un futuro agrícola más sustentable, minimizando el desperdicio y mejorando la resistencia a las olas de calor.
Un reconocimiento internacional a la ciencia argentina
En un contexto global de desafíos climáticos, el trabajo de la investigadora Gabriela Pagnussat del Conicet ha captado la atención de la comunidad científica internacional. El premio L’Oréal-UNESCO «Por las mujeres en la ciencia» reconoce a mujeres que, como Pagnussat, están en la vanguardia de la innovación científica. Este honor no solo celebra su ciencia, sino que también eleva la relevancia de la investigación nacional en el escenario global.
«El reconocimiento es un gran impulso para seguir investigando. Nos da visibilidad y acceso a recursos que de otro modo serían difíciles de obtener», comentó Pagnussat en una entrevista reciente durante un congreso científico. La investigadora, con una destacada carrera en biotecnología, ha concentrado sus estudios en la creación de variedades de cultivos agrícolas que sean más resistentes al cambio climático, en particular a las olas de calor que están afectando a sectores productivos en todo el mundo.
Modificación genética al servicio de la sostenibilidad
El enfoque de Pagnussat se centra en la modificación genética de plantas. Su trabajo permite que las plantas toleren temperaturas más altas sin afectar la producción agrícola. Esta innovación es crucial para garantizar la seguridad alimentaria, en un mundo donde el clima extremo amenaza con reducir significativamente los rendimientos de los cultivos.
Las técnicas desarrolladas por su equipo no solo mejoran la resistencia al calor, sino que también abordan problemas de desperdicio agrícola. Al optimizar el crecimiento de las plantas en condiciones adversas, se reduce la cantidad de cultivos perdidos, lo que se traduce en un uso más eficiente de los recursos naturales y una disminución del impacto ambiental.
Impacto y proyección en el sector agrícola
La labor de Pagnussat ha suscitado interés no solo en el ámbito académico sino también entre agricultores y empresarios del sector agrícola. «Este tipo de tecnología no solo es innovadora, es vital», expresó un productor local durante una conferencia en Mar del Plata. «Nos da una herramienta para combatir las pérdidas y mejorar la gestión de nuestros cultivos frente a las condiciones climáticas cambiantes».
Trabajos como el de Pagnussat son cruciales porque ofrecen soluciones prácticas frente al calentamiento global, un fenómeno que no muestra signos de desaceleración. Implementar cultivos que sean resilientes a estas nuevas realidades climáticas será esencial para sostener a la población global en crecimiento.
El rol de la mujer en la ciencia y sus desafíos
El reconocimiento a Pagnussat también resalta el papel fundamental que las mujeres están desempeñando en el avance científico. A pesar de los desafíos y barreras que enfrentan en el campo, su éxito subraya la importancia de la diversidad en la investigación científica.
«La ciencia debe ser inclusiva porque de la diversidad emerge la innovación», afirmó Pagnussat al recibir su premio. Sus palabras resuenan en un momento en el que los esfuerzos por lograr igualdad de género en la ciencia están siendo más pronunciados. El premio L’Oréal-UNESCO no solo destaca a una científica sobresaliente, sino que también actúa como un recordatorio de que la inclusión en todos los niveles es indispensable para un desarrollo sostenible.
La reflexión final nos lleva a considerar el potencial transformador de la ciencia cuando está en manos de mentes creativas y comprometidas. Los avances de Gabriela Pagnussat no solo son un bastión contra las adversidades climáticas, sino un faro que guía hacia una agricultura más resiliente y un futuro equitativo en el terreno científico. Enfrentar los desafíos del cambio climático requerirá no solo nuevas tecnologías, sino el apoyo y reconocimiento de quienes en silencio lideran con ciencia e innovación.



















