Un arrepentido delató al cerebro del túnel de San Isidro y suman una llamada con D’Alessio

El intento de robo a la sucursal del Banco Macro de San Isidro se cortó en agosto de 2024, cuando un repartidor escuchó una varilla que golpeaba su camioneta desde abajo del asfalto. Los fiscales Patricio Ferrari, general adjunto de San Isidro, y Carolina Asprella llegaron a un túnel de 150 metros que iba de un galpón a la puerta del banco.
En agosto de 2025, la entonces ministra de Seguridad Patricia Bullrich recibió un mail firmado con un nombre falso, Jorge Viera de Mora. El texto puso el nombre que faltaba: Eduardo Ripa, 60 años, señalado como la cabeza del túnel y de otros golpes similares. Según el correo, armaba todo con su hijo Cristian (31) desde una oficina en el centro porteño. Ambos quedaron detenidos a fines de octubre, junto a los uruguayos Alejandro Quiroga (56) y Roberto Pesca (62).
El autor del mail dijo haber estado en la banda: «Quiero confesar que yo estaba a cargo de la ventilación del túnel y estoy arrepentido». Sostuvo que Ripa los usó «de conejillos de indias» y avisó que sólo declarará cuando los nombrados estén presos, por temor a represalias.
La denuncia describió una estructura con empleadas domésticas que elegían víctimas en departamentos, un cerrajero y un policía que avisaba si alguien llamaba al 911. Para las bóvedas mencionó a un tal Sergio, encargado del sector en varias entidades, y a tres custodios del monitoreo bancario. También atribuyó a Ripa el robo a la sucursal de Congreso en marzo de 2010.
Cinco integrantes ya fueron condenados en dos juicios abreviados: Alejandro Israel Rosendo López, Nicolás Ignacio Carpani Romero, Alan Lorenzo Rodríguez, Carlos Andrés y César Cazenave Peña.
La causa suma una charla entre Ripa y Marcelo D’Alessio, preso en Ezeiza por asociación ilícita, espionaje ilegal y extorsión. La conversación es posterior a otro túnel frustrado en el Macro de Chivilcoy, en diciembre de 2025, que cayó por una denuncia anónima. Ripa habla de una «pausa prudente» y de volver con otras reglas: «Si seguís haciendo lo mismo te va a pasar lo mismo».
Fuente: Clarín







