Heidi Klum se disfrazó de mano gigante mutilada en su fiesta de Halloween en Nueva York

Heidi Klum llegó a su propia fiesta de Halloween en Nueva York convertida en una mano humana gigante, con uñas rojas, tendones expuestos y sangre artificial. La estructura escondía todo su cuerpo salvo los ojos y la boca, y la acompañaron asistentes con trajes de protección manchados de sangre.
La idea, según contó a People, surgió al mirarse la mano izquierda y preguntarse si su cuerpo entero entraría en una réplica enorme. Se la propuso a Mike Marino, el especialista en maquillaje y efectos especiales con el que trabaja desde hace años, y el equipo tardó cuatro meses en construir el traje.
El disfraz reprodujo las venas, las líneas de la palma y las joyas que la modelo usa habitualmente. También incluyó un tatuaje con el nombre de su marido, Tom Kaulitz, guitarrista de Tokio Hotel, que no pudo asistir porque estaba de gira. Ponérselo demandó entre cinco y seis horas; según ella, lo más difícil fue aguantar el peso de la estructura durante toda la noche.
La celebración fue en el restaurante Cathédrale y cumplió 25 años de una tradición que la volvió una referencia obligada de la fecha. Como cada año, mantuvo el disfraz en secreto hasta el final y fue soltando pistas en redes sociales para alimentar la expectativa.
Entre los invitados estuvieron Neil Patrick Harris y David Burtka, Paris Jackson, Kyle MacLachlan, Eric McCormack, Taylor Momsen, Joey Fatone y Questlove. También asistieron los cuatro hijos de Klum.
Klum nació en Alemania en 1973, ganó un concurso de belleza en 1992 y llegó a las portadas de Sports Illustrated y al plantel de Victoria’s Secret. En 2004 fue conductora y productora ejecutiva de Project Runway y más tarde jurado de America’s Got Talent. Instalada en Estados Unidos adoptó Halloween como propio y en 2000 organizó su primera fiesta. Desde entonces fue subiendo la apuesta: en 2013 apareció como una anciana, en 2016 con cinco clones de sí misma, en 2017 como el hombre lobo de Thriller, en 2019 como extraterrestre y en 2022 como un gusano gigante.
Fuente: Clarín







